lunes, 25 de febrero de 2013

El sentido de pertenencia


 
 
"Un solo estornino no haría magia. Una sola persona no haría cambio "
 
El sentido de pertenencia es sentirse parte de un grupo, una sociedad o de una institución, esto tiene su origen en la familia ya que es el primer grupo al que pertenecemos.
http://valores200904.blogspot.com/2011/02/sentido-de-pertenencia.html
Es frecuente oír en un algún encuentro masivo de personas que el animador o animadores alienten a los de un club determinado a levantar la mano y a “hacerse sentir”, teniendo como resultado un gran sentido de pertenencia expresado en vítores, aplausos y silbidos  demostrando así su alegría al reconocerse como parte del club al que sigue.
En una relación de amistad o noviazgo cuando una persona encuentra alguna dificultad o debilidad suele mencionarla, compartirla, para que la relación pueda superarla y mejorar; o cuando encontramos un grifo de agua o un fluorescente descompuesto en el trabajo o en la casa, lo reparamos o al menos se lo decimos al encargado de hacerlo, porque tenemos el deseo de que todo en ese lugar al que pertenecemos esté funcionando correctamente para poder estar más cómodamente; o cuando en el colegio o faculta encontramos un norma  o una necesidad se lo decimos a los encargados porque de cierta forma somos parte de la institución, lo que nos da responsabilidad sobre ella, sobre su nombre, sobre su imagen. Eso es el sentido de pertenencia.
Una vez dijo Aristófanes:La patria de cada hombre es el país donde mejor vive". Pero para quienes no podemos llevar a nuestras familias, a nuestros amigos, a nuestro árbol o lugar favorito a un país diferente y con más años de desarrollo, la opción es convertir al país en el que vivimos en un mejor lugar. Cuando somos conscientes de que el mundo no es solo nuestro, sino que lo compartimos con otras personas -la mayoría de las cuales aún no han nacido- somos capaces de respetar lo que nos rodea, somos capaces de pensar y actuar no solo para nosotros, sino en beneficio nuestro y en beneficio de los demás, porque hemos aprendido a compartir, a coexistir de manera que crecemos juntos y no aislados, mejoramos juntos, y no movidos por una competencia alienante.
Para poder hacer un  lugar mejor de nuestra patria, será imperiosamente necesario que recordemos que somos parte de esa patria, actores, no espectadores, que nuestras acciones determinarán su rumbo, que la suma de todos es el cambio, y que el cambio hacia un mejor lugar empieza desde lo pequeño, como peinarse antes de salir, o tirar la basura al basurero, o pedir por favor, o decir gracias.
                                                                                                                                  Autor: Henry Chávez 2° Psicopedagogía.

lunes, 18 de febrero de 2013

Las ideas





Autor: Henry Chávez 2° Psicopedagogía.

 
"No entiendo por qué la gente se asusta de las nuevas ideas. A mi me asustan las viejas.
John Cage (1912-1992) Compositor estadounidense".

Si nos pusiéramos a observar detenidamente alguna de las cosas que están a nuestro alrededor, nos daríamos cuenta de que cumplen una función, la cual obedece a una necesidad, por lo que podríamos decir que no están allí solo porque sí, sino porque alguien tuvo una, o arias necesidades y encontró al manera de satisfacerlas inventando algo. Lo interesante es que la mayoría de las necesidades provienen de nuestra realidad tangible pero ningún invento ha provenido de ella, sino de la realidad intangible en un mundo paralelo al nuestro, la imaginación.

La imaginación es el taller de arte ene l cual los sentimientos, las emociones, las pasiones, los conocimientos, las habilidades, las pasiones y los sueños convergen para dar origen a un torrente que continúa con la ley primigenia universal: Crear.

Al mismo tiempo que observamos  el objeto elegido podríamos descubrir alguna otra necesidad, y si viéramos detenidamente con los ojos cerrados las imágenes del mundo que a diario se impregnan en nuestra retina encontraríamos aún más necesidades. Y, si nos pusiéramos a escuchar serenamente la cantidad increíble de soluciones que le damos a los problemas que encontramos a diario nos llevaríamos la grata sorpresa de cuan ingeniosos y productivos somos creando y transformando ideas. El mismo universo partió de una idea que se fue entrelazando con otras tantas y aún sigue creciendo gracias a las ideas.
¿Pero cómo podríamos reconocer un problema si no conocemos, o imaginamos una forma diferente de una situación o una cosa? No podríamos decir que algo está descompuesto si no lo conociéramos en forma correcta. Es allí donde la educación se torna un personaje gigantesco y poderoso para este mundo paralelo, porque nos permite cultivar y perfeccionar nuestras ideas las cuales tienen como principio y como fin el mundo real tangible, si las ideas mueren en ideas no son menos inútiles que frutos arrojados a las profundidades, nunca crecerán y morirán sin haber creado. Es la educación la que permitirá transmutar un hecho a partir de una idea viva. Si al menos una parte de nosotros tuviésemos la valentía de hacerlo qué distinto sería, pero cuán cobardes solemos ser.

lunes, 4 de febrero de 2013

De la Energía. La inercia frente a la vida es cobardía

 
Cada generación debe llegar como ola vigorosa a romperse contra la mole del pasado para hermosear la historia con el iris de nuevos ideales; juventud que no embiste, es peso muerto para el progreso de su pueblo.
José Ingenieros

 

(Giuseppe Ingegnieri, más conocido como José Ingenieros (Palermo (Italia) 24 de abril de 1877 - Buenos Aires 31 de octubre de 1925), Médico, masón, psiquiatra, psicólogo, criminólogo, farmacéutico, escritor, docente, filósofo y sociólogo ítalo-argentino)













Un hombre incapaz de acción es una sombra que se escurre en el anónimo de su pueblo. Para ser chispa que enciende, fuego que templa, reja que ara, debe llevarse el gesto hasta donde vuele la intención.
No basta en la vida pensar un ideal: hay que aplicar todo el esfuerzo a su realización. Cada ser humano es cómplice de su propio destino: miserable es el que malbarata su dignidad, esclavo el que se forja la cadena, ignorante el que desprecia la cultura, suicida el que vierte la cicuta en su propia copa. No debemos maldecir la fatalidad para justificar nuestra pereza; antes debiéra-mos preguntarnos en secreta intimidad: ¿volcamos en cuanto hicimos toda nuestra energía? ¿Pensamos bien nuestras acciones, primero, y pusimos después en hacerlas la intensidad necesaria?

La energía no es fuerza bruta: es pensamiento convertido en fuerza inteligente. El que se agita sin pensar lo que hace, no es un energeta; ni lo es el que reflexiona sin ejecutar lo que concibe. Deben ir juntos el pensamiento y la acción, como brújula que guía y hélice que empuja, para ser eficaces. Ahonde más su arado el labriego para que la mies sea proficua; haga más hijos la madre para enjardinarse el hogar; ponga el poeta más ternura para invitar corazones; repique más fuerte en el yunque el herrero que quiera vencer al metal.

La acción carece de eficacia cuando escasea la energía. Para adaptarse a la naturaleza y transformarla en beneficio propio, el hombre debe obtener el rendimiento máximo de su esfuerzo ordenado y continuado. En las grandes y en las pequeñas contingencias la acción debe ser suficiente para alcanzar el resultado sin que vacile en mitad del camino, sin que desmaye al llegar a la meta.

José Ingenieros