lunes, 12 de noviembre de 2012

El Compromiso y la mecánica de la humanidad.




Tal cual funciona una máquina, la sociedad funciona. Las máquinas más viejas por lo general cuentan con sistemas de engranaje, cumpliendo cada engranaje una función única e imprescindible.  Así las máquinas de hoy tienen partes más sofisticadas, igualmente imprescindibles para lograr un buen trabajo. La vida nos dota de habilidades y oportunidades únicas, eso hace  a nuestra personalidad única, irrepetible, irreemplazable  Toda persona se halla inmersa en un determinado entorno social, hoy día, en varios entornos muy distintos entre sí. Pero en toda la sociedad no existe una persona igual a cada uno de nosotros capaz de cumplir la función para la que la vida nos ha venido preparando. La humanidad se renueva, produce y se recrea al igual que lo hace una máquina, gracias a partes únicas, singulares, que emergen en  las necesidades que van surgiendo dentro de la fábrica de la vida.
Si tan solo los jóvenes de este nuevo siglo, de este nuevo milenio, pudiéramos reconocer nuestro papel dentro de la maquinaria de la humanidad, y más aun, reconocer nuestra importancia, nuestra valía para este mundo y asumir con responsabilidad nuestro paso por la efímera pero deliciosa vida, la humanidad  daría un salto tremendo. Seríamos piezas del todo, pero piezas mucho mejores que las de la simple  máquina, no seríamos meros autómatas, seríamos piezas que sienten y disfrutan de lo que hacen, que encuentran placer en llevar acabo la labor para la que la vida los preparó, piezas geniales, creadoras y destructoras, piezas comprometidas con la maquinaria entera, reconociendo el más sencillo principio de la maquinaria humana: “Si todos están mal, yo pronto estaré mal”.  La felicidad no puede existir aislada de los demás, nos necesitamos, necesitamos comprometernos con la máquina. La vida tiende a reproducir el efecto dominó,  de causas y consecuencias.
Entonces, enriquecer nuestra propia persona, buscar mejorarla constantemente, es ya comprometerse. Al ser parte de algo, cuando crecemos, también crece ese algo. La riqueza de la humanidad no está en la belleza de las cosas, sino en la belleza de las personas que expresaron su propia belleza mediante el arte o el servicio. Y nuestra pobreza, en las mil formas de crueldad expresadas en los más siniestros inventos.
Este milenio nos invita a comprometernos con el presente, con nuestro entorno inmediato, con el resto del mundo que no conocemos, con nosotros mismos, y con los hijos que aun no hemos visto nacer. 

 Henry Chávez 2° Psicopedagogía.




Glosario
Máquina: conjunto de piezas unidas para transformar energía y hacer un trabajo.
Personalidad: cualidades y defectos modificables que hacen únicas a las personas.
Compromiso: asumir y cumplir  un rol dentro de una labor.
Efímero: de poca duración, breve.
Oportunidad: situación favorable para hacer algo.




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