viernes, 13 de septiembre de 2013

Significados y Significantes


No son las cosas sino lo que pensamos   de ellas las que nos causan tristeza.         - Epicteto
                                     





Por naturaleza somos curiosos y preguntones, eso nos ayuda a ser reflexivos, a pensar acerca de las cosas que nos pasan, las cosas que buscamos, las cosas que necesitamos, y, claro las que NO necesitamos. 
Dentro de nuestra cabeza hay dos maneras de entender el mundo, una es la que construimos mediante información como: lectura, cosas que nos cuentan, documentales, etc.; y la otra es mediante la experiencia, como: sentir la brisa de la mañana, la sensación de nadar, de tocar la tierra, dar a luz, hambre; cosas que únicamente en carne propia podemos conocer.   
Entonces día a día tenemos en nuestra cabeza cosas como:  
-Comida casera: Plato elaborado de manera artesanal por una persona  que cuenta con instrumentos a veces rústicos y que no pasa por ningún proceso químico de conservación y envasado. O; 
-Comida casera: La comida tan rica que hace mi mamá o mi señora y que no tiene sabor a plástico o a viejo que se come con mandioca nueva y limón y que está bien condimentada y que te da ganas de “virar luego”. 


Podemos decir entonces que “del dicho al hecho hay un largo trecho”. Pero el asunto es este: No es lo que sabemos o lo que hemos leído acerca de las cosas las que nos hacen actuar de cierta manera, sino lo que hemos experimentado.  

Es por eso que en papeles algunas cosas suenan lindo, como los programas educativos, pero en la experiencia de los estudiantes y docentes es aburrida, rutinaria, cansadora.
O como un trabajo que al principio nos apasionaba pero luego de ser rutinario y perder su chispa nos aburre. 


Cuando llega el “aburrimiento” el “cansancio” “el desánimo” “la falta de confianza en uno mismo” es cuando deben surgir las preguntas: ¿Qué hago? ¿Por qué lo hago? Y la más importante, ¿qué “significa realmente” para mí hacer eso? De lo contrario podríamos decir que: -Estudiar para mí es prepararme para el futuro, es  crecer como persona, es poder ayudarle a mi familia; pero en carne propia significa -Pelearla duro, aburrimiento, cansancio, una cosa insufrible y antipática. Entre el significado (la palabra que digo) y el significante (lo que siento e imagino cuando hablo de eso) hay una gran diferencia. Preguntarnos a nosotros mismos, ¿qué significa para mí esto? nos ayudará a recordar para qué lo hacemos, si es que realmente lo necesitamos o  no. Quizás, eso podría ayudar  a mantener viva esa chispa para que la rutina se cambie a nuevas formas de “significar” nuestro día a día, para ponerle más color, más de nosotros mismos, aun, en las cosas más pequeñas, como arrojar la basura al cesto. ¿Qué significa para ti ese trabajo, estudiar, que tus hijos estudien, que tus padres estén vivos,  que puedas caminar, el éxito?

Autor: Henry Chávez. 3° Psicopedagogía

lunes, 3 de junio de 2013

Aprender a desaprender



Uno de los desafíos de la educación paraguaya es “Aprender a Aprender” hoy, el desafío de la educación mundial es “Aprender a aprender y a desaprender”. Aprender es adquirir  lo nuevo, por lo que desaprender también es aprender, es dar espacio a lo nuevo. 1Aprender a desaprender es dejar de hacer lo mismo de la misma manera. Es decir, encontrar o descubrir que sí existen otros caminos que permiten llegar al mismo lugar, dejando las limitaciones que comúnmente tenemos, por otras que no hemos experimentado. El éxito profesional hoy depende de cuán rápido seamos capaces de olvidar lo que hemos aprendido, evaluar las situaciones y darle soluciones eficaces con conocimiento que han nacido desde la misma situación que nos plantea un problema.  Cada nueva situación requiere de nuevos conocimientos, de nuevas ideas, de nuevas formas de llevar a cabo el trabajo, y que muchas veces no son más que un replanteamiento de los propios métodos  y de los propios conocimientos. Hemos además oído decir que lo que nos enseñan hoy en tres años será obsoleto, en un mundo donde la verdad se desmiente más rápido de lo que tardó en surgir, ¿qué debemos conservar y qué debemos desechar?.
Salir de la comodidad y la relativa seguridad de lo que tenemos por cierto, nos permite ver el mundo de formas que nunca antes lo hemos, y por consiguiente, nos lleva encontrar muchos otros caminos, nuevas soluciones a los mismos problemas, o a descubrir que el problema real no era el que creíamos sino que tan solo una parte del verdadero problema y que muchas veces es más sencillo de lo que nuestras limitaciones nos permiten comprender.
Explorar nuevas alternativas, estar abiertos a las sugerencias, a lo imposible, a la experiencia nos llevará a experiencias constructoras que un día podrían determinar toda nuestra profesionalidad.
Desaprender para aprender es una de las nuevas necesidades del profesional y requiere sencillamente de la más básica, la de ser autodidacta, formarse uno mismo, desafiarse uno mismo.

Las viejas rutinas y los mismos métodos, las mismas creencias y las mismas respuestas, la misma falta de apertura, las necedades, no harán más de nosotros de lo que ya han hecho, debemos buscar algo nuevo, desaprender para experimentar, para equivocarnos, para re aprender.
                                                                                             Henry Chávez. 3° Psicopedagogía


lunes, 27 de mayo de 2013

!De 10 para arriba!

Dame una palanca y moveré al mundo (Arquímides)


Poder despertar cada mañana dando gracias al supremo por todo lo recibido, observar a esa persona que está a mi lado sea mi pareja, mi hijo, alguien cerceno a mí con quien comparto mis alegrías y tristezas. Y pensar que es con ella con quien a veces me desquito los días malos, cuando caemos en la insatisfacción , incomodidad en la soledad , por no tener el trabajo, las comodidades que nos gustaría tener,  miramos lo que los demás tienen y lo que supuestamente yo no tengo y eso hace que mi día se torne negativo. Solo depende de mí de la manera en que lo mire, o, acaso necesito de lujos para lograr ser auténticamente yo y ser feliz.  Hay una fórmula para lograr que un día se torne bueno sonreír aun en los momentos malos, una sonrisa de fe, de positividad, de esfuerzo para hacerlo mejorar. Por ejemplo el trabajo en el que estoy no es lo que deseo pero con cara larga lo que hago es hacer del problema un verdadero problema paso de lo chico a lo grande y obstaculizo mi presente mi regalo. En la vida el tiempo pasa y nos olvidamos de preguntarnos a donde quiero ir, soy feliz realmente al terminar el día es bueno preguntarse y conocerse así poder saber si lo que busco concuerda con lo que soy.
Todos tenemos un sueño, como estudiantes, poder ser profesional, tener  una familia, etc., y para ello me esfuerzo, trabajo, entrego las tareas y demás,  pero para ser quien quiero y conseguir el sueño, hace falta trabajo duro, pulirse, mejorar dar más de lo que se exige, implica ser abiertos al mundo no quedarme en eso,  seguir lento pero no detenerme, ir innovando, sin olvidarme de quien soy, de mi esencia. Como humanos que somos podemos equivocarnos, y tener un día difícil, pero admitir el error humildemente y ser optimista en nuestra forma de pensar y actuar nos puede ayudar a tener un día de 10 para arriba, aunque haya muchas dificultades, al menos habremos aprendido algo nuevo que nos servirá mañana a ser mejores, y a otras personas como ejemplo.
                                               Lorena Ojeda. 3° Psicopedagogía


domingo, 19 de mayo de 2013

El Arte de no Pelear. El auto control.






El auto control es el dominio de la propia persona ante impulsos o tentaciones, en definitiva, es la voluntad de gobernarse frente a circunstancias que provocan decaimiento.
En este punto, el auto control lucha contra la violencia tratando de establecer la calma. Para que esa tranquilidad esté en equilibrio se debe encontrar una forma de solucionar el problema de la ira interna que da como resultado externamente: La violencia.

Además la violencia tiene varias formas de manifestarse, lo cual da a entender que una persona tiene varias maneras de ser violento.
Generalmente ésta se da por un impulso difícil de controlar y lleva al individuo a dejarse dominar y causar un daño a otros.

Así el auto control es un factor preponderante para evitar cualquier conflicto. Para lograr ese auto control  se debe tener una muy buena educación, sin ella cualquier individuo es propenso a caer. Un hombre o mujer sin formación y autodominio es esclavo de sus impulsos.  
Una persona de temperamento tranquilo toma decisiones razonando y observando las consecuencias antes de actuar.

El auto control es una fuerza de voluntad que forma a una persona verdaderamente, fortaleciéndola contra las tentaciones.
Esta virtud es única, mientras la violencia se manifiesta de varias formas.







Adam Benítez. 2° Derecho.

lunes, 13 de mayo de 2013

La necesidad de hablar de Política


La necesidad de hablar de política.
Quizás la palabra “Política” misma, suela tener muchos significados y le atribuyan otros tantos más, según la jerga popular. La política es una herramienta que ha salvado millones de vidas, al evitar conflictos armados, revueltas y otros. Como también hay quienes dirán que ha sumido a naciones enteras a años de atraso, despojos e injusticias. La política es el arte de la mediación, el mundo no sería como lo conocemos si, la política no hubiese brotado en la antigua Grecia o no fue ejercido en el Imperio Romano, pues sería todo una caos. No es necesario hablar de las raíces de la política o de sus grandes pensadores, como tampoco nos hundiremos en interminables debates de cuál es la mejor opción política, o peor aún empantanarse en cuestiones de gustos partidarios. Cuando decimos que es necesario hablar de política, decimos que hoy en día en los núcleos de aprendizajes cotidianos, se debe hablar de la política como una forma de entender el mundo que nos rodea, ser capaces de discernir de las cuestiones básicas que haces a la formación política y ciudadana de las personas. Hoy por hoy la formación política del común, está viciada y es más partidaria o sectaria, que real educación política. Hay muy poca formación, las palabras como: comunismo, izquierda o socialismo, siguen siendo tabúes para nuestra sociedad, la figura del “Che Guevara”, es solo un simbolismo de moda, que un sinónimo de pensamiento político, hoy reina la “Politiquería”, y entiéndase esta práctica como un monto de promesas absurdas, arengas, hurras, fanatismo, clientelismo, amiguismo, intereses mezquinos y ciento de vicios que infectan a nuestra política nacional La ciudadanía ignora cuestiones básicas, que hacen a la vida de un ciudadano, sus derechos y sus deberes. Un simple ejemplo, que es la venta de cédulas en los días de votación. Estimado compatriota ¡¡ESO ES UN DELITOO!!, tanto para él que compra, como para él que vende, en un país serio, ambos serian denunciados y procesados por eso. (Acá se le suspende de su banca por 2 meses y listo). Redundar en ejemplos y prácticas locales, seria tedioso, engorroso y fastidioso, pero la vigencia de esta “Politiquería”, es la fundamentación del porque es absolutamente necesario hablar de política, y no creamos que la política, como ciencia estudiable, ha sido marginada por error, creer eso sería pecar de ingenuos. La “Politiquería” se alimenta de la ignorancia, y esta tan desarrollada que ha devorado y devora cualquier intento de verdadera política real y sana, se ha tragado jocosa y alegremente derechos ciudadanos, ha truncado cientos de proyectos y programas de desarrollo de nuestra sociedad. Por ello, para ir debilitando y reduciendo a semejante bestia, es imperiosa la educación politica de los ciudadanos, una educación ética, política y ciudadana es la única opción para reducir a despojo la “politiquería”, mientras eso no suceda, seguiremos estancados en: PLAGUEOS, CARAVANA, HURRAS, TROMPADAS Y 3X3…..(como diría el gran “Helio Vera”)
Prof. Fernando David Chamorro Rojas – FDCHR-

lunes, 29 de abril de 2013

Más que maestros





Luego de caminar muchos senderos y navegar varios océanos, los maestros aún conservan ese espíritu intrínseco de enseñanza, de pasión por su labor. Ellos siembran en el desierto, con esmero y admirable paciencia van forjando a las personas, grabando en las mentes en blanco las huellas de la verdad, haciendo florecer las almas, tal como la primavera hace florecer el paisaje. Y los alumnos, ¿a dónde van?. Al futuro, ¿y los maestros?. Quedan para seguir formando a quienes están en proceso de construcción. La educación no sólo se basa en matemáticas, letras, números, teorías, también implica un compromiso De incentivar valores, de seguir sembrando en cada uno, el sentimiento de justicia, enseñando a ser personas de bien. Muchas son ocasiones  en las que no se valora la tarea tan elemental de enseñar, que se convierte en una virtud, propia de quienes no ven la enseñanza como un sacrificio, sino como una inversión de tiempo cuyos frutos son sabrosos, ya que brinda la satisfacción de haber contribuido a la formación de personas de bien que siguen el camino ideal para llegar a sus metas. No es sencillo enseñar, mucho menos a hacerlo con vocación, pero cuando existe voluntad para realizarlo, es inminente el triunfo en la actividad realizada. Podría compararse a los maestros como brújulas, guías para direccionar la  mente extraviada hacia el bien, hacia la verdad, hacia la libertad, puesto que “la verdad nos hará libres”. No son simples personas, son ángeles, sin alas y sin aureolas. Son seres cuyo corazón se mantiene abierto, dan el alma mientras moldean con sus manos las mentes que se predisponen a aprender.
El homenaje a los maestros no debe ser sólo me reconocimiento a su labor, sino de agradecimiento por su entrega y dedicación, son trabajadores abnegados a quienes hay que dar ese día había una sonrisa como forma de decirles GRACIAS!

miércoles, 24 de abril de 2013

INNOVAR


La historia natural y social de la humanidad ha exigido la adaptación al cambio, la evolución, la transformación hacia algo diferente -la mayor parte de las veces hacia algo nuevo-.  Es parte de nuestra naturaleza cambiar constantemente, porque el mundo no está ahí estático respondiendo a nuestras exigencias y necesidades, sino que somos nosotros quienes debemos responder a lo que la sociedad exige y necesita. Muchos de los conocimientos que poseemos a menudo son reemplazados por otros nuevos, siempre estamos aprendiendo formas diferentes de conducirnos y de ver las cosas.
Suele resultar prudente tomar las informaciones que poseemos hoy y utilizarlas para proyectar un futuro inmediato, porque no hay nada lo suficientemente cierto como para asegurar una realidad que aún no es.
El mundo de hoy exige de nosotros innovar todos los días, tanto porque la sociedad está acostumbrada a las cosas nuevas y podemos resultar aburridos; así como por las exigencias de un mundo que se transforma de manera increíble con cada nuevo “clic u ok”.
Gran parte de esas necesidades de innovación pertenecen y afectan a todo el país, como nuevos proyectos sociales o el apoyo, o desaprobación que le damos a los hechos de nuestra realidad cotidiana.
 Los estudiantes, los padres y docentes tenemos el compromiso de seguir aprendiendo para poder transmitir y crear cosas nuevas en las personas que nos rodean, en las instituciones y grupos de los que formamos parte, porque podríamos perder la batalla de la innovación hacia lo negativo, todo cambio interno o externo debe estar orientado hacia lo positivo, lo constructivo, y es en ese punto donde encontramos harta competencia contra las nuevas hordas de ideas confusas y verdades mentirosas que utilizan todo tipo de engaños y mentiras como la esclavitud comercial disfrazada de libertad.
Es nuestro deber crear y dejar cosas nuevas, en la empresa, en la ciudad, en la casa, en la universidad, en el país, en nosotros mismos. Es ley de la naturaleza el cambio, la evolución, y la educación, el compartir experiencias, aprender de los errores, aprender de la historia, suelen ser los medios más apropiados para hacer trabajar la creatividad, la inventiva.    
Henry Chávez 3° Psicopedagogía.

martes, 16 de abril de 2013

¿Vas a Votar?




El poder por sí mismo no es ni bueno ni malo… son las acciones que ejecutamos usándolo las que definen su moralidad… 

Aquellos que acceden a él lo manejan de una forma muy correcta y auto limitada a veces, otras con un total despotismo, y con una bastante quebrada memoria a cerca del cómo llegaron a estar donde están.
Estamos a días de las elecciones generales, hay muchas personas que piensan, en que sus votos no son necesarios, en que no importan si votan o no, creen que porque no se les exige, está bien que no lo hagan; otros a su vez se quejan de que nadie va a buscarlos a sus casas el día de las elecciones o de porqué a ellos nadie les ofrece dinero por sus cédulas… solía estimar a esos pensamientos como increíbles, como tontos rumores, pero conforme pasaron los años y creció mi entendimiento, hoy me parecen tan creíbles como lamentablemente comunes. 
También hay personas que quizá no comprenden con exactitud el valor de su voto, pero aún así acuden a cada ocasión en el que el país, la nación entera o su municipio así lo precisen… ¿pero en general, por qué existe tanta apatía a la hora de votar, es que acaso no entendemos la magnitud de lo que implican los efectos de tan importante acto cívico?, ¿es el nivel económico? ¿Será la ignorancia? ¿Será la costumbre? Definitivamente una mezcla de todo eso. 
El próximo domingo, 21 de abril de 2013 iré a votar, lo haré para pisotear a la indiferencia, para votar pensando en aquellos que no lo pueden hacer, no votaré juzgando los pasados de los candidatos, elegiré a aquel a quien crea digno de mi confianza, a esa persona que no pierda su tiempo criticando a los demás sino ocupándose de lo verdaderamente importante, a aquella persona que no me prometa salud y educación mientras ahoga al medio ambiente y empapela las calles con sus afiches y propagandas proselitistas, que como de costumbre no serán retirados sin importar quien gane o pierda; necesito a alguien preparado/a pero como persona, como ser humano, no sólo como supuesto político, sino como alguien que busque la verdad.
Lo cierto es que no dejaré que otros decidan por mi futuro, lo haré yo, y así no me decida por nadie, de todos modos votaré, aunque sea en blanco… 
Yo pienso votar, no sólo porque me empadroné, sino más bien porque pienso que es ahí, justo en ese preciso momento en el que absolutamente nadie tiene más ni menos poder que yo, es en ese instante el que todos los paraguayos/as somos perfectamente iguales en el ejercicio de nuestros derechos, y cada uno de esos fragmentos de decisiones serán los que van a ejecutar y permitir otorgarle a alguien más un poder especial, para gobernar, un poder que como elemento de este Estado produzca efectivamente el verdadero motivo de existir de la política, es decir, su finalidad: el BIEN COMÚN.
Elva Álvarez 3° Derecho

lunes, 18 de marzo de 2013

La responsabilidad Política del paraguayo


 
El hombre por naturaleza es un ser político, solo que adquiere la capacidad legal de participar en el sufragio cuando es adulto, cuando la ley presume que su razonamiento es libre. A veces los varones y mujeres jóvenes de esta república en un alto porcentaje son reacios en admitir la realidad; siendo la causa, su poca formación cívica que debe darse desde el inicio de la educación, y tengo tres hipótesis respecto a esto: la primera, la educación del hogar: una persona adquiere conocimiento y patrones de conducta en el entorno familiar, actuando según el modelo de la casa; la segunda hipótesis: lo que recibe en las instituciones escolares, las teorías, ideologías, nuevas formas de conducta social, en un modelo educativo organizado por el Estado  que no siempre pretende un libre pensamiento o no realiza una buena labor para ampliar la visión social e sus estudiantes. Y la tercera hipótesis es la autoformación, la que habita en la misma persona, mientras se esté vivo uno nunca deja de aprender, son las elecciones de las personas que deciden su bien o su mal, aunque a veces pasa que ignoramos las malas elecciones hasta que vemos las consecuencias ignorándolas en un principio, en definitivas, uno decide si practicar o no lo que aprende.

Una de nuestra responsabilidades es la participación en la vida política del país, nosotros tenemos que ejercer la soberanía, la misma Carta Magna lo estipula, aun más estando en un sistema democrático, podemos elegir a los gobernantes, a los legisladores, además el pueblo puede declararse en rebeldía en caso de una mala elección del gobierno.

Un país avanza o se atrasa por la situación en que se encuentra su pueblo, según como el pueblo permite la utilización de los recursos. Si el estado cae en malas manaos, es la gente quién decide si callar y aceptar o defender su futuro.

Aquí, se participe o no n las elecciones, eres responsable de nuestro quehacer político, responsables del destino de este barco, todos dirigimos el timón de la república.

Si te interesa tu familia, luchas por tu patria, es donde vive tu familia.

En estos tiempos tenemos que ser patritas, no importa el color de tu ideologías, lo que importa es Paraguay, debes ser cauto en elegir al poner tu voto en la urna.

Autor: Adam Benítez 2° Derecho.

domingo, 3 de marzo de 2013

Los valores




No es difícil conocer la salud moral de un pueblo, ni predecir su futuro, cuando se conoce los valores que gobiernan sus vidas. H. Queirón.

Ciertamente, una sociedad que sobrevive en la oscura realidad de una decadencia de valores morales y éticos no es ya augurio de un final, sino la ruina.

A lo largo de la historia naciones enteras han sobrevivido gracias a valores que escapan de lo material para formar parte de lo espiritual, de la esencia, del hacer y del sentir colectivo, como el Paraguay, por ejemplo, una nación patriota y orgullosa que se ha enfrentado a enemigos superiores en estrategia y armamento únicamente con valentía, con fe y un toque de locura para salvaguardar el valor del orgullo de ser “nación libre”.

Una sociedad en la que “los valores no valen” es una sociedad que deja de escribir su historia y que al mismo tiempo la desmiente, la vuelve duda y la borra lentamente, porque ya deja de ser importante andar con la frente en alto y el paso firme del orgullo sano para entregarse a los mejores postores cambiando varas de madera por tesoros invaluables.

Existen valores  que no son solo formas sociales de conducirse, sino que son pilares del relacionamiento en la vida cotidiana, como el respeto al otro, la responsabilidad, la honestidad, la paciencia y el compañerismo, valores que nos recuerdan nuestra naturaleza de animales sociales y que nos permiten forjar una vida social más firme con y mediante los demás. Pues sería absurdo pretender que no necesitamos ser respetados, que no necesitamos que las demás personas cumplan con sus responsabilidades, que no necesitamos poder confiar en la honestidad del otro, que no necesitamos que nos tengan paciencia, que podemos hacerlo todo sin ayuda, sin un equipo, sin compañeros.

Como lo expresa Queirón, una nación sin esencia moral es una nación que camina sin un paso firme, sin un norte cierto, es una nación que deja de ser unidad para convertirse en una manada en la que sobreviven los más fuertes. Nuestro país hoy es una nación en la que el porcentaje de habitantes jóvenes es mayor que el de otras franjas etarias, lo que nos lleva a reconocer que los valores presentes en la juventud, son los valores que formarán a las próximas generaciones, son los valores que dirán qué tipo de personas son y qué esperar de ellas. Tal vez caminando, observando y oyendo a los jóvenes descubramos hacia dónde camina el Paraguay.    

Autor: Henry Chávez 2° Psicopedagogía.

lunes, 25 de febrero de 2013

El sentido de pertenencia


 
 
"Un solo estornino no haría magia. Una sola persona no haría cambio "
 
El sentido de pertenencia es sentirse parte de un grupo, una sociedad o de una institución, esto tiene su origen en la familia ya que es el primer grupo al que pertenecemos.
http://valores200904.blogspot.com/2011/02/sentido-de-pertenencia.html
Es frecuente oír en un algún encuentro masivo de personas que el animador o animadores alienten a los de un club determinado a levantar la mano y a “hacerse sentir”, teniendo como resultado un gran sentido de pertenencia expresado en vítores, aplausos y silbidos  demostrando así su alegría al reconocerse como parte del club al que sigue.
En una relación de amistad o noviazgo cuando una persona encuentra alguna dificultad o debilidad suele mencionarla, compartirla, para que la relación pueda superarla y mejorar; o cuando encontramos un grifo de agua o un fluorescente descompuesto en el trabajo o en la casa, lo reparamos o al menos se lo decimos al encargado de hacerlo, porque tenemos el deseo de que todo en ese lugar al que pertenecemos esté funcionando correctamente para poder estar más cómodamente; o cuando en el colegio o faculta encontramos un norma  o una necesidad se lo decimos a los encargados porque de cierta forma somos parte de la institución, lo que nos da responsabilidad sobre ella, sobre su nombre, sobre su imagen. Eso es el sentido de pertenencia.
Una vez dijo Aristófanes:La patria de cada hombre es el país donde mejor vive". Pero para quienes no podemos llevar a nuestras familias, a nuestros amigos, a nuestro árbol o lugar favorito a un país diferente y con más años de desarrollo, la opción es convertir al país en el que vivimos en un mejor lugar. Cuando somos conscientes de que el mundo no es solo nuestro, sino que lo compartimos con otras personas -la mayoría de las cuales aún no han nacido- somos capaces de respetar lo que nos rodea, somos capaces de pensar y actuar no solo para nosotros, sino en beneficio nuestro y en beneficio de los demás, porque hemos aprendido a compartir, a coexistir de manera que crecemos juntos y no aislados, mejoramos juntos, y no movidos por una competencia alienante.
Para poder hacer un  lugar mejor de nuestra patria, será imperiosamente necesario que recordemos que somos parte de esa patria, actores, no espectadores, que nuestras acciones determinarán su rumbo, que la suma de todos es el cambio, y que el cambio hacia un mejor lugar empieza desde lo pequeño, como peinarse antes de salir, o tirar la basura al basurero, o pedir por favor, o decir gracias.
                                                                                                                                  Autor: Henry Chávez 2° Psicopedagogía.

lunes, 18 de febrero de 2013

Las ideas





Autor: Henry Chávez 2° Psicopedagogía.

 
"No entiendo por qué la gente se asusta de las nuevas ideas. A mi me asustan las viejas.
John Cage (1912-1992) Compositor estadounidense".

Si nos pusiéramos a observar detenidamente alguna de las cosas que están a nuestro alrededor, nos daríamos cuenta de que cumplen una función, la cual obedece a una necesidad, por lo que podríamos decir que no están allí solo porque sí, sino porque alguien tuvo una, o arias necesidades y encontró al manera de satisfacerlas inventando algo. Lo interesante es que la mayoría de las necesidades provienen de nuestra realidad tangible pero ningún invento ha provenido de ella, sino de la realidad intangible en un mundo paralelo al nuestro, la imaginación.

La imaginación es el taller de arte ene l cual los sentimientos, las emociones, las pasiones, los conocimientos, las habilidades, las pasiones y los sueños convergen para dar origen a un torrente que continúa con la ley primigenia universal: Crear.

Al mismo tiempo que observamos  el objeto elegido podríamos descubrir alguna otra necesidad, y si viéramos detenidamente con los ojos cerrados las imágenes del mundo que a diario se impregnan en nuestra retina encontraríamos aún más necesidades. Y, si nos pusiéramos a escuchar serenamente la cantidad increíble de soluciones que le damos a los problemas que encontramos a diario nos llevaríamos la grata sorpresa de cuan ingeniosos y productivos somos creando y transformando ideas. El mismo universo partió de una idea que se fue entrelazando con otras tantas y aún sigue creciendo gracias a las ideas.
¿Pero cómo podríamos reconocer un problema si no conocemos, o imaginamos una forma diferente de una situación o una cosa? No podríamos decir que algo está descompuesto si no lo conociéramos en forma correcta. Es allí donde la educación se torna un personaje gigantesco y poderoso para este mundo paralelo, porque nos permite cultivar y perfeccionar nuestras ideas las cuales tienen como principio y como fin el mundo real tangible, si las ideas mueren en ideas no son menos inútiles que frutos arrojados a las profundidades, nunca crecerán y morirán sin haber creado. Es la educación la que permitirá transmutar un hecho a partir de una idea viva. Si al menos una parte de nosotros tuviésemos la valentía de hacerlo qué distinto sería, pero cuán cobardes solemos ser.

lunes, 4 de febrero de 2013

De la Energía. La inercia frente a la vida es cobardía

 
Cada generación debe llegar como ola vigorosa a romperse contra la mole del pasado para hermosear la historia con el iris de nuevos ideales; juventud que no embiste, es peso muerto para el progreso de su pueblo.
José Ingenieros

 

(Giuseppe Ingegnieri, más conocido como José Ingenieros (Palermo (Italia) 24 de abril de 1877 - Buenos Aires 31 de octubre de 1925), Médico, masón, psiquiatra, psicólogo, criminólogo, farmacéutico, escritor, docente, filósofo y sociólogo ítalo-argentino)













Un hombre incapaz de acción es una sombra que se escurre en el anónimo de su pueblo. Para ser chispa que enciende, fuego que templa, reja que ara, debe llevarse el gesto hasta donde vuele la intención.
No basta en la vida pensar un ideal: hay que aplicar todo el esfuerzo a su realización. Cada ser humano es cómplice de su propio destino: miserable es el que malbarata su dignidad, esclavo el que se forja la cadena, ignorante el que desprecia la cultura, suicida el que vierte la cicuta en su propia copa. No debemos maldecir la fatalidad para justificar nuestra pereza; antes debiéra-mos preguntarnos en secreta intimidad: ¿volcamos en cuanto hicimos toda nuestra energía? ¿Pensamos bien nuestras acciones, primero, y pusimos después en hacerlas la intensidad necesaria?

La energía no es fuerza bruta: es pensamiento convertido en fuerza inteligente. El que se agita sin pensar lo que hace, no es un energeta; ni lo es el que reflexiona sin ejecutar lo que concibe. Deben ir juntos el pensamiento y la acción, como brújula que guía y hélice que empuja, para ser eficaces. Ahonde más su arado el labriego para que la mies sea proficua; haga más hijos la madre para enjardinarse el hogar; ponga el poeta más ternura para invitar corazones; repique más fuerte en el yunque el herrero que quiera vencer al metal.

La acción carece de eficacia cuando escasea la energía. Para adaptarse a la naturaleza y transformarla en beneficio propio, el hombre debe obtener el rendimiento máximo de su esfuerzo ordenado y continuado. En las grandes y en las pequeñas contingencias la acción debe ser suficiente para alcanzar el resultado sin que vacile en mitad del camino, sin que desmaye al llegar a la meta.

José Ingenieros