lunes, 26 de noviembre de 2012

La belleza.


 

 

 

 
Diferencia entre lo interno y lo externo
 
Un camino largo por recorrer, y difícil e transitar, una incansable búsqueda de la perfección en el sentido corporal, único y especial, fuera de toda realidad.

Un placer incontrolable, tratando de sacar para cubrir un vacío, vacío temporal, puesto que ser llamado hermoso o hermosa comienza desde sentirse saludablemente bien, emocionalmente tranquilo/a, con confianza en cada paso que puedas dar.

Puedes decir también que te embelleces con un elegante vestido, un traje de gala, con finas y relucientes joyas, luciendo calzados de la temporada, no importándote tu apariencia externa, la opinión de los demás, sobre qué color de ropa tienes, cuál es la marca que usas, cuan femenina o masculino te veas.

Sin darte cuenta muchas veces cuál es el estado en que está tu interior, qué tan desgastado puedes estar, pues solo finges hermosura por fuera, mas tu jardín de sentimientos, metas que tienes guardadas, se está marchitando con las hojas de tus sueños cayéndose, quizás al infinito olvido, pues no te sientes lindo por dentro y quieres disfrazarlo por fuera.

No quiero decir que esto es necesariamente cierto en todos, pero debemos estar conscientes de que es importante cuidar nuestro interior sabiendo que con una mirada sincera puedes conquistar, no al mundo entero, pero sí a las personas a tu alrededor, que al final constituyen tu mundo, que una sonrisa sin vergüenza y profunda, eres capaz de aplastar a tus enemigos, que con un “hola” puedes derribar barreras antiguas.

No menosprecio la apariencia física y el revestimiento que cada uno le da a su cuerpo, solo opino que si nos hermoseamos por dentro, seremos impactantes e incomparables por fuera.

 

Autora: Jazmín Servín 4° Análisis de Sistemas Inf.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Esperando el milagro en el examen


 
La costumbre de muchos paraguayos, es dejar a última hora las tareas o responsabilidades que tienen respecto a otros. Generalmente dejando a: “Que Dios nos ampare”, o a un: “Que salga lo que Dios quiera”.
Este pensamiento de subordinar el éxito a la suerte, es prácticamente fracaso, que desanima a cualquiera que cree pasar sin hacer sacrificios.

 
Hay estudiantes que tienen pocas ocupaciones y más tiempo para estudiar, y no tienen el ánimo para estudiar, no hacen sacrificios de preferencia o de conveniencia para su futuro. Dejan que pase el tiempo y a última hora: a ver qué pasa, sin más preocupación al respecto.

Esto se debe tal vez a la pereza, a la falta de voluntad para abrir el libro y al menos repasar lo que ya se enseñó, o por soberbia. Muchos se confían que pasarán una asignatura diciendo que es fácil, tal vez una leída y ya. Es un gran error creer que todo es pan comido.

No es mero probar y dejar a la ruleta tu destino.

El milagro viene por generosidad de otros, y para que ocurra eso deben haber personas que procuren ayudar o motivar para que podamos tener el saber, arma que sirve de por vida.

En la evaluación el docente trata de  conocer lo que su estudiante sabe, lo que ha aprendido en todos esos días de clases.

La educación intenta fortalecernos, qu8e aprendamos todo lo que nos pueda ser útil para la vida. Algunos aprenden experimentando y estudiando, otros, aprenden por errores de necios, como los perezosos, sin buscar construir su propio destino.
 
 
 
Autor: Adam Benítez, 1° de Derecho.

lunes, 12 de noviembre de 2012

El Compromiso y la mecánica de la humanidad.




Tal cual funciona una máquina, la sociedad funciona. Las máquinas más viejas por lo general cuentan con sistemas de engranaje, cumpliendo cada engranaje una función única e imprescindible.  Así las máquinas de hoy tienen partes más sofisticadas, igualmente imprescindibles para lograr un buen trabajo. La vida nos dota de habilidades y oportunidades únicas, eso hace  a nuestra personalidad única, irrepetible, irreemplazable  Toda persona se halla inmersa en un determinado entorno social, hoy día, en varios entornos muy distintos entre sí. Pero en toda la sociedad no existe una persona igual a cada uno de nosotros capaz de cumplir la función para la que la vida nos ha venido preparando. La humanidad se renueva, produce y se recrea al igual que lo hace una máquina, gracias a partes únicas, singulares, que emergen en  las necesidades que van surgiendo dentro de la fábrica de la vida.
Si tan solo los jóvenes de este nuevo siglo, de este nuevo milenio, pudiéramos reconocer nuestro papel dentro de la maquinaria de la humanidad, y más aun, reconocer nuestra importancia, nuestra valía para este mundo y asumir con responsabilidad nuestro paso por la efímera pero deliciosa vida, la humanidad  daría un salto tremendo. Seríamos piezas del todo, pero piezas mucho mejores que las de la simple  máquina, no seríamos meros autómatas, seríamos piezas que sienten y disfrutan de lo que hacen, que encuentran placer en llevar acabo la labor para la que la vida los preparó, piezas geniales, creadoras y destructoras, piezas comprometidas con la maquinaria entera, reconociendo el más sencillo principio de la maquinaria humana: “Si todos están mal, yo pronto estaré mal”.  La felicidad no puede existir aislada de los demás, nos necesitamos, necesitamos comprometernos con la máquina. La vida tiende a reproducir el efecto dominó,  de causas y consecuencias.
Entonces, enriquecer nuestra propia persona, buscar mejorarla constantemente, es ya comprometerse. Al ser parte de algo, cuando crecemos, también crece ese algo. La riqueza de la humanidad no está en la belleza de las cosas, sino en la belleza de las personas que expresaron su propia belleza mediante el arte o el servicio. Y nuestra pobreza, en las mil formas de crueldad expresadas en los más siniestros inventos.
Este milenio nos invita a comprometernos con el presente, con nuestro entorno inmediato, con el resto del mundo que no conocemos, con nosotros mismos, y con los hijos que aun no hemos visto nacer. 

 Henry Chávez 2° Psicopedagogía.




Glosario
Máquina: conjunto de piezas unidas para transformar energía y hacer un trabajo.
Personalidad: cualidades y defectos modificables que hacen únicas a las personas.
Compromiso: asumir y cumplir  un rol dentro de una labor.
Efímero: de poca duración, breve.
Oportunidad: situación favorable para hacer algo.