
No son las cosas sino lo que pensamos de ellas las que nos causan tristeza. - Epicteto
Por naturaleza somos curiosos y preguntones, eso nos ayuda a ser reflexivos, a pensar acerca de las cosas que nos pasan, las cosas que buscamos, las cosas que necesitamos, y, claro las que NO necesitamos.
Dentro de nuestra cabeza hay dos
maneras de entender el mundo, una es la que construimos mediante información como:
lectura, cosas que nos cuentan, documentales,
etc.; y la otra es mediante la experiencia, como: sentir la
brisa de la mañana, la sensación de nadar, de tocar la tierra, dar a luz,
hambre; cosas que únicamente en carne propia podemos conocer.
Entonces día a día tenemos en nuestra
cabeza cosas como:
-Comida casera: Plato elaborado de
manera artesanal por una persona que cuenta con instrumentos a veces
rústicos y que no pasa por ningún proceso químico de conservación y envasado.
O;
-Comida casera: La comida tan rica
que hace mi mamá o mi señora y que no tiene sabor a plástico o a viejo que se
come con mandioca nueva y limón y que está
bien condimentada y que te da
ganas de “virar luego”.
Podemos decir entonces que “del dicho
al hecho hay un largo trecho”. Pero el asunto es este: No es lo que sabemos o
lo que hemos leído acerca de las cosas las que nos hacen actuar de cierta
manera, sino lo que hemos
experimentado.
Es por eso que en papeles algunas
cosas suenan lindo, como los programas educativos, pero en la experiencia de
los estudiantes y docentes es aburrida, rutinaria, cansadora.
O como un trabajo que al principio
nos apasionaba pero luego de ser rutinario y perder su chispa nos aburre.
Cuando llega el “aburrimiento” el
“cansancio” “el desánimo” “la falta de confianza en uno mismo” es cuando deben surgir las
preguntas: ¿Qué hago? ¿Por qué lo hago? Y la más importante, ¿qué “significa
realmente” para mí hacer eso? De lo contrario podríamos decir que: -Estudiar para mí es prepararme para el
futuro, es crecer como persona, es poder ayudarle a mi familia; pero
en carne propia significa -Pelearla duro,
aburrimiento, cansancio, una cosa insufrible y antipática. Entre el
significado (la palabra que digo) y el significante (lo que siento e imagino
cuando hablo de eso) hay
una gran diferencia. Preguntarnos
a nosotros mismos, ¿qué significa para mí esto? nos ayudará
a recordar para qué lo hacemos, si es que realmente lo
necesitamos o no. Quizás, eso podría ayudar a mantener viva esa
chispa para que la rutina se cambie a nuevas formas de “significar” nuestro día
a día, para ponerle más color, más de nosotros mismos, aun, en las cosas más
pequeñas, como arrojar la basura al cesto. ¿Qué significa para ti ese trabajo, estudiar,
que tus hijos estudien, que tus padres estén vivos, que puedas caminar,
el éxito?
Autor: Henry Chávez. 3° Psicopedagogía
Es por eso que en papeles algunas
cosas suenan lindo, como los programas educativos, pero en la experiencia de
los estudiantes y docentes es aburrida, rutinaria, cansadora.
O como un trabajo que al principio
nos apasionaba pero luego de ser rutinario y perder su chispa nos aburre.
Cuando llega el “aburrimiento” el
“cansancio” “el desánimo” “la falta de confianza en uno mismo” es cuando deben surgir las
preguntas: ¿Qué hago? ¿Por qué lo hago? Y la más importante, ¿qué “significa
realmente” para mí hacer eso? De lo contrario podríamos decir que: -Estudiar para mí es prepararme para el
futuro, es crecer como persona, es poder ayudarle a mi familia; pero
en carne propia significa -Pelearla duro,
aburrimiento, cansancio, una cosa insufrible y antipática. Entre el
significado (la palabra que digo) y el significante (lo que siento e imagino
cuando hablo de eso) hay
una gran diferencia. Preguntarnos
a nosotros mismos, ¿qué significa para mí esto? nos ayudará
a recordar para qué lo hacemos, si es que realmente lo
necesitamos o no. Quizás, eso podría ayudar a mantener viva esa
chispa para que la rutina se cambie a nuevas formas de “significar” nuestro día
a día, para ponerle más color, más de nosotros mismos, aun, en las cosas más
pequeñas, como arrojar la basura al cesto. ¿Qué significa para ti ese trabajo, estudiar,
que tus hijos estudien, que tus padres estén vivos, que puedas caminar,
el éxito?
Autor: Henry Chávez. 3° Psicopedagogía
Autor: Henry Chávez. 3° Psicopedagogía





